El homenaje en el Día Mundial de la Salud Mental

Posiblemente nunca antes el Día Mundial de la Salud Mental había tenido tanto significado para todos quienes de una u otra manera sufrieron y aún sufrimos los embates y las consecuencias de una pandemia que no respetó edades, género, países, credos, ni continentes: simplemente arrasó con todo.

Nadie pudo permanecer indiferente ante la pérdida de confianza, de la confianza cotidiana, la del día a día, de confiar que en se podía estar junto a otro, en una sala de clases, en una oficina, en una fábrica, pero también en el hogar y con los seres queridos. En cualquier momento la terrible sentencia: “Usted presenta Covid +”. De un momento a otro, cambiaron las costumbres, las rutinas, los rituales; ya no era posible el abrazo, las reuniones familiares, la sala de clases llenas de niños bulangueros, en fin.  Simplemente poder salir a la calle y conversar con el vecino, o acompañar al amigo en el funeral de un ser querido, o peor, acompañar al amigo que se nos fue. Para qué seguir enumerando si todos lo vivimos.

En este lugar desconocido y peligroso por el que transitamos por casi dos años, surgen héroes, que se jugaron la vida (sic), que se jugaron la vida por los demás. Que fueron más allá de sus deberes profesionales y de lo que buenamente podían entregar.  Me refiero a los médicos y al personal de la salud. Siempre estuvieron ahí, en la primera línea, como se decía en lenguaje de guerra, con cariño y respeto. Muchos de ellos ya no están. Murieron en sus lugares de trabajo. Y para ellos, el homenaje del Día Mundial de la Salud.

Más allá de las consecuencias para la salud física de la población, ahora les corresponde a muchos otros profesionales y en especial a nosotros, Psicólogos Clínicos, apoyar a una población golpeada, deprimida, ansiosa, sin trabajo, pero que además tiene miedo, sensación de impotencia y peligro. La salud mental de la población está afectada, y somos llamados ahora a ponernos a su servicio, con herramientas que quizás no tenemos.  Lo que nos convoca a estudiar nuevas metodologías de trabajo, a investigar. No hay dudas de que, en ese lugar, por encima de las naturales diferencias que podamos tener, nos vamos a encontrar todos.

 

Dra. María Elena Gorostegui

Directora

Sociedad Chilena de Psicología Clínica y Psicoterapia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *